La Normal Superior en lucha contra la Reforma Educativa y logra también ingresar a estudiantes no aceptados.

Gracias a la movilización del Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior (MAES), de los estudiantes de la Normal y de los compañeros aspirantes a la misma, se logró la entrada de casi 20 compañeros no aceptados. Luego del violento desalojo del Zócalo capitalino, la indignación en la Normal no se hizo esperar. Desde el jueves 13, se decidió parar la escuela y realizar un bloqueo en Aquiles Serdán. Luego el 18/9 se reunió de nuevo una asamblea para responder al llamado de la CNTE y el Segundo Encuentro Magisterial al “Paro cívico nacional” del 19 y 20/9. El paro se votó a mano alzada y esos dos días, mientras se sostenían las guardias, se discutían las afectaciones de la Reforma Educativa.

normalsuperiorenluchaA lo largo de las jornadas de lucha han asistido a foros  y conferencias, profesores como Enrique Ávila y Luis Hernández Navarro, con los cuales se ha hablado la historia del magisterio y sus lecciones a las nuevas generaciones. También asistió la profesora Jimena Vergara y el compañero Christian Dalai de la facultad de Ciencias Políticas que compartió la experiencia de La Comuna de Oaxaca del 2006 con los normalistas. El 23/9 por la mañana, se reunió de nuevo la asamblea y la mayor parte de los compañeros votaron por seguir en paro durante toda la semana, para arropar y participar de las movilizaciones del magisterio. Además se viene discutiendo las demandas propias de la normal, ya que donde más se ha hecho evidente el ataque a la educación y los maestros es en las instituciones de formación docente, donde priman el abandono del gobierno, el desabasto presupuestal y los cambios a los planes de estudio que han mermado el nivel educativo. Además, la mayor parte de los compañeros normalistas son pobres e hijos de trabajadores y se carece de becas suficientes y que tengan lo suficiente para la manutención por lo que muchos tienen que trabajar.

Al calor del proceso de autoorganización asamblearia, se está discutiendo la necesidad de poner en pie un órgano de representación estudiantil, basado en delegados por grupo que puedan atender la voluntad de la base. Además se viene discutiendo entre muchos compañeros la necesidad de poner en pie una agrupación estudiantil de normalistas, que luche dentro del movimiento por adoptar una perspectiva de unidad con el magisterio, de autoorganización de nuestras filas, combativa e independiente de las instituciones y los partidos burgueses.

¡Viva la unidad de normalistas y magisterio!

¡Defensa irrestricta de las Normales Públicas!

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La juventud de pie junto al magisterio

Por Flora de la FCPyS

 

Tras el brutal desalojo del zócalo capitalino al magisterio que lucha contra la reforma educativa, la juventud mexicana salió de nuevo masivamente a las calles. Así mostró que va poniéndose a tono con los procesos de lucha de clases que se viven a nivel internacional y que el proceso de politización expresado por el #YoSoy132 no había llegado a su fin y en cambio se retoma y se profundiza.

Un amplio movimiento democrático, a contra tendencia del cerco mediático desplegado en torno al movimiento magisterial, se expresó de manera inmediata en las universidades públicas. Decenas de miles de jóvenes salieron el 15/9 a marchar codo a codo con sectores de trabajadores repudiando la represión, mientras entonaban “¡Maestro escucha: tu alumno está en la lucha!”. Demostraron que retoman la lucha contra la reforma educativa como propia, insertándola en la lucha contra todas las reformas estructurales impulsadas por el gobierno de EPN y sus socios del Pacto por México.

En los días siguientes los estudiantes organizaron asambleas multitudinarias con cantidades que no se veían desde 1999, cuando la Huelga de la UNAM logró mantener la gratuidad de esa universidad. En varios hubo más de un millar de asistentes a las asambleas; los estudiantes votaron paro en 30 escuelas, facultades y unidades de educación superior. Los paros se realizaron de forma total o activa, durante 24, 48 o 72 horas haciendo eco al llamado de la CNTE para desplegar el Paro Nacional el 19 y 20/9. Durante estas jornadas de solidaridad estudiantil se llevaron a cabo brigadeos al metro, a las colonias y barrios, y a zonas fabriles, actividades académicas y culturales, además de participar de forma masiva en las marchas de la CNTE. Se puso en pie una asamblea Interuniversitaria para articular al movimiento estudiantil en torno a los otros sectores en lucha. Así empieza a retomar la tradición del movimiento estudiantil para garantizar las discusiones y decisiones democráticas, en la perspectiva de generar asambleas de base con delegados votados, rotativos y revocables que respondan al mandato, buscando conquistar espacios más amplios de autoorganización.

La solidaridad en torno a la represión magisterial expresa gran sensibilidad para confluir con la lucha de los trabajadores que no se expresó de forma mayoritaria en el #YoSoy132. Esto tiene gran potencial de escalar e instalarse como una lección necesaria para el movimiento estudiantil, que vea en la unidad con los trabajadores la única forma de nutrir un movimiento capaz de oponerse a las reformas que hoy buscan precarizar la vida del conjunto de la población.

Para garantizar la solidaridad estudiantil con el magisterio combativo es necesario seguir con la masificación de la organización en nuestros centros de estudio, desplegar enormes campañas de acopio y por la creación de un fondo de lucha para que las luchas como la del magisterio no sean frenadas por hambre, romper el cerco informativo por medio de brigadeos, tratando de sumar mayor solidaridad de maestros y padres de familia, y construir espacios de discusión y decisión democrática y para la lucha entre los diferentes sectores que hoy nos levantamos.

La perspectiva de soldar la unidad entre trabajadores y estudiantes no es nueva: se expresó con gran fortaleza en el movimiento del 68, donde junto a los estudiantes caídos en la Plaza de las Tres Culturas, caían obreros e integrantes del sector popular que se lanzaron en lucha contra la represión y la criminalización de la protesta social. Hoy es fundamental salir con las lecciones de esas luchas, donde se mantiene la vigencia de sus demandas y de la lucha contra la represión, lo que cobra a cada día más validez ante un gobierno derechizado que busca coartar nuestro derecho a protestar y utiliza la violencia para pasar sus planes de reforma y hambre.

juventudconelmagisterioBajo esta perspectiva es que desde la JASyR impulsamos la construcción de una gran juventud combativa en las universidades y junto al magisterio. Como discutimos en una plenaria reciente donde participaron decenas de nuevos/as jóvenes, apostamos a poner en pie una juventud con todos aquellos que se acerquen a una perspectiva combativa, anticapitalista y revolucionaria. En esa plenaria discutimos la importancia de que se levanten las banderas de la más amplia unidad en la lucha combativa e independiente de los partidos y políticos del régimen, levantando las banderas contra las reformas estructurales y por echar abajo el Pacto por México que las impulsa. Se trata de mostrar la más amplia solidaridad con el movimiento magisterial que está a la cabeza de la lucha en las calles y exigiendo, como en aquellos años, el cese de la criminalización de la protesta social y la represión, por la libertad incondicional de los presos políticos y buscando la abrogación del art. 362 que hoy se ocupa como antes el delito de “disolución social”, además de exigir la disolución de los cuerpos represivos.

POR UNA JUVENTUD JUNTO A LA INSURGENCIA MAGISTERIAL

Por Flora (FCPyS-UNAM)

marcha-e1378111753877El pasado sábado 17 de agosto se dio inicio a la Jornada de Lucha Nacional que el magisterio democrático ha emprendido, con el arribo a la capital de miles de maestros provenientes de varias secciones magisteriales, principalmente Oaxaca, los cuales en el contexto de un paro indefinido  instalaron un plantón en el zócalo y han emprendido una serie de movilizaciones y bloqueos en arterias principales de la ciudad, como el Aeropuerto internacional, el Senado, la Cámara de Diputados y los dos principales monopolios de las telecomunicaciones que se han dedicado a difundir una campaña de desprestigio y criminalización hacia el magisterio disidente. Estas acciones lograron irrumpir en la vida de la capital del país, demostrando la fuerza social de los trabajadores de la educación y la posibilidad de alcance de su lucha, no solo como opositores de la Reforma Educativa, demandando la abrogación de los artículos 3° y 73°, sino como el sector que abandera la oposición a las reformas estructurales del Pacto por México.

La llamada Ley General de Servicio Profesional Docente fue aprobada en lo general y lo particular por el Congreso de la Unión, el pasado 4 de septiembre, ignorando el descontento de una imponente movilización magisterial, que contó con la solidaridad de otros sectores de trabajadores y de la juventud. La aprobación de esta ley significa un golpe a las condiciones laborales del magisterio, precarizando y condicionando la estabilidad de su empleo, mas no revisando las condiciones del aprendizaje, ni cuestionando las reformas curriculares de los planes de estudio que a través de la desaparición de contenidos buscan avanzar en la tecnificación de la educación.

El descontento social que se ha mostrado por el movimiento magisterial tiene la oportunidad de confluir con los sectores que comienzan a movilizarse contra la Reforma Energética, que entrega los recursos energéticos a la industria privada nacional y extranjera. Nosotros consideramos fundamental la más amplia unidad de los sectores en lucha, que por medio de la movilización independiente de los partidos y políticos del régimen y con una perspectiva combativa, salgan a enfrentar los planes de precarización impuestos por el régimen de Peña Nieto.

La juventud que formamos parte de las universidades públicas tenemos la importante tarea de impulsar la más amplia y efectiva solidaridad con el magisterio, por medio de mostrarse a su lado en la lucha en las calles, fortalecer la difusión de sus demandas, apostándonos a sumar a los sectores del magisterio que aún no se encuentran formando parte del paro y ayudando a crear un fondo de lucha que permita la extensión y permanencia de la resistencia magisterial, además de buscar construir el paro solidario en nuestros centros de estudio. Sin embargo, esto sólo es posible por medio de la masificación del movimiento estudiantil solidario, que recuperando sus tradiciones de lucha lleve a cabo brigadeos y asambleas que permita construir una base amplia y organizada que logre ocupar el aliento que ofrece la lucha magisterial para la reconstrucción del movimiento estudiantil. Solo por medio del trabajo de base la ampliación y ejecución del paro estudiantil en apoyo al magisterio se hará efectiva.

Desde la Juventud Anticapitalista Socialista y Revolucionaria nos hemos sumado a la lucha magisterial por medio de  brigadas informativas de jóvenes y trabajadores de la educación, con el objetivo de combatir la campaña reaccionaria emprendida en contra del magisterio combativo en los medios masivos de comunicación y sumar al estudiantado y la población, a apoyar activamente su lucha, además del trabajo en las escuelas de educación básica donde buscamos convencer de la necesidad de sumar a otras secciones magisteriales al paro. Esto, acompañado de asambleas y campañas de acopio en las escuelas donde tenemos presencia. Y más recientemente haciéndonos parte de apoyar la carpa médica de los compañeros de la agrupación de trabajadores y trabajadoras “Desde las Bases” instalada en el plantón del zócalo. Consideramos necesario levantar y fortalecer la unidad de trabajadores y estudiantes, pues solo de esta manera lograremos sumar las fuerzas que nos permitan profundizar y avanzar en perspectiva de la construcción del paro nacional contra las reformas estructurales.